jueves, 6 de diciembre de 2007

Los 4 fantásticos !!!

(Nota de opinión)

Se esta terminando un 2007 impecable para algunos equipos argentinos en el aspecto futbolísticos. En orden cronológico, San Lorenzo fue el primer campeón de este 2007. El equipo de Ramón Díaz, renovado anímicamente, festejó después de varios años de frustraciones. Luego le llegó el turno a Boca, que de la mano de un Juan Román Riquelme se adueñó de América por sexta vez en su historia. Ya en le segundo semestre, las sorpresas. Lanús obtuvo el premio a confiar en un proyecto y se subió a lo más alto del fútbol argentino. Ayer, como broche de oro, el incansable y trabajador Arsenal se hizo grande y logró la Copa Sudamericana, el único título de su corta vida.

San Lorenzo, con la marca de Ramón repatriado por San Lorenzo, le volvió a dar una alegría a los hinchas de Boedo y no les falló a las personas que en el confiaron. Sacó la chapa de la experiencia, armó un grupo sólido y, a base de trabajo, oportunismo y regularidad, pegó un grito imponente en el Clausura.
Con 14 triunfos, tres empates y dos derrotas, los cuervos regresaron al pedestal local después de seis años. ¿Los sustentos? La constancia de Orión en el arco; las figuras de Tula, Méndez y Bottinelli en el fondo, también autores de goles importantes; el equilibrio aportado por Ledesma, y la potencia ofensiva de Lavezzi, La Gata Fernández y Silvera. Ellos, junto con Rivero, Ferreyra, Hirsig y Adrián González, entre otros, fueron los máximos artífices de este San Lorenzo, un campeón sin fisuras.

Boca, Rey de América gracias a Román. Riquelme, en un nivel notable, para el regocijo de cualquier futbolero, fue el gran responsable de que el Xeneize sumara la sexta Libertadores a sus vitrinas. Luego de clasificar a octavos con algunas dudas, segundos en el Grupo 7, los dirigidos por Russo llegaron a la cima continental apoyados en su ídolo. Y salvo en la serie decisiva, no le sobró nada en cada pase.
El primer cruce eliminatorio lo midió con Vélez, al que dejó en el camino por apenas un gol de diferencia. Ante Libertad, el empate como local complicó, pero en Paraguay apareció un Riquelme para abrir un partido que se presentaba muy duro. En semifinales, el rival fue el sorprendente Cúcuta colombiano, que metió miedo con la victoria por 3-1 en la ida. Sin embargo, en La Bombonera, con una intensa niebla, un tiro libre de Riquelme encendió la llama de la ilusión a la que Palermo y Battaglia terminaron de darle forma. La consagración rompió con toda incertidumbre posible sobre este Boca, que aplastó a Gremio con un global de 5-0 (tres de Román) y tuvo una merecida consagración en Porto Alegre.

Lanús tuvo su soñada primera vez un verdadero premio al trabajo. Ramón Cabrero llegó a la Primera del Granate como interino. ¿Transitoriamente? Era la idea, pero nunca se fue. Con el surgimiento infrenable de chicos de las Inferiores y un respaldo dirigencial el técnico alcanzó una justa recompensa al esfuerzo, la dedicación y la intención de jugar bien al fútbol.
Inicialmente, el objetivo era la Sudamericana. La caída ante el Vasco da Gama lo obligó a apostar todas sus fichas al Apertura. A partir del empate con Racing, una serie de victorias (Vélez, Arsenal, San Martín -SJ-, Tigre y Central) lo catapultó sin escalas a la pelea por el título. La experiencia de Bossio, Graieb y Ribonetto, la frescura de Valeri y Pelletieri, la desfachatez de Acosta y los goles de Sand, Lanús fue más grande que todos los grandes y gritó campeón por primera vez, a poco de cumplir 93 años.

Arsenal, campeón fuera de casa Con una impresionante campaña como visitante, el equipo de Alfaro sorprendió a propios y extraños, y se quedó con el título de la Sudamericana. Sin triunfos en cinco partidos como local, los de Sarandí fueron los huéspedes más indeseados de esta Copa.
San Lorenzo fue la primera víctima: 3-0 en el Nuevo Gasómetro. Luego pasaron Goiás (3-2 en Brasil), Chivas (3-1 en Guadalajara) y River, al que derrotó en los penales tras igualar 0-0 en los dos partidos. La final arrancó con un 3-2 en México que lo perfiló de entrada como el gran candidato ante el América. Pero la historia se complicó en el Cilindro de Avellaneda, donde fue local. Los mexicanos estaban dos goles arriba y daban el golpe. Hasta que surgió Andrizzi, quien había ingresado un ratito antes, para vestirse de héroe y regalarle una fiesta sin igual a este Arsenal sin fronteras.

Esta es la sencilla historia de estos cuatro equipos argentinos que en este 2007 se vistieron de gala, para coronar un año excelente para cado uno de sus triunfos.
Solo resta saber que ocurrirá con Boca, la semana que viene en Japón. Pero pase lo que pase, el equipo de Miguel Ángel Russo, habrá cumplido con uno de sus objetivos planteados, de todas maneras, mucha suerte Boca Juniors, y felicitaciones a los cuatro.

Gisela, Andrés Julián
2º Año

No hay comentarios.: