martes, 4 de diciembre de 2007

Lagrimas de cocodrilo


(no crea todo lo que lee)

Como siempre, el periodismo argentino se va detrás de las cosas triviales y no mira las serias. En la fiesta de despedida de Macri, todos corrieron a los jugadores, a las viejas glorias y a los gallegos que vinieron a matarse el hambre una vez más, como en la posguerra. Pero nadie reparó en la primicia de la noche. ¡Macri llora! En realidad, la situación pareció sorprenderlo también a él, que se secaba atónito el líquido que le corría mejillas abajo sin saber de qué se trataba.
En la cena (no se entendía la entrada, cruda la carne y chiquito el postre) estuvieron presentes Bilardo, Brindisi y Veira. ¿Qué pasó? ¿No invitaron ganadores para no incomodar a Russo? El técnico, dicho sea de paso, saludó fríamente a Diego Cagna, a quien debe considerar una amenaza (con tu nivel, Miguel, desconfiaría hasta de Sincogote Rivarola).
La noche fue puro elogio para el presidente pero no se destacaron algunos pésimos manejos. Ejemplo 1, la no inclusión de Dátolo en la lista para el Mundial: los japoneses manejan al revés, se acuestan cuando nosotros nos levantamos... ¡Seguro deben creer que Jesús es bueno! ¡Qué negocio se perdió el club! Ejemplo 2, la compra de Alvarito González. Muchos se preguntan por qué es un fenómeno con la Celeste y no en Boca: en un equipo chico juega cualquiera.
Sería bueno que los xeneizes mejor aprendan de una dirigencia sería y coherente como la de Echagüe. ¿Como van a estar tan locos de dejar entrar a pibes que estudian periodismo, eh? Con esos pesos que se ahorran no dejándolos pasar le pueden pagar al ladri de Ruiz Moreno. Por favor, se quejan de que están mal económicamente y lo único que hacen es mantener zánganos.
Todos tendrían que aprender de Patronato que jamás le pagaría a un jugador para que venga a robar. Nooo, ¿cómo van a pensar que Marzo y Müller son jugadores?

Los hinchas, cada vez más educados
Felicitaciones a la hinchada de Boca por el cambio radical en su comportamiento. A Coco, en la cancha de Arsenal, le tiraron cubitos. A Russo no le tiraron con Gracián.

Ramón, fiel a sus principios
Todos creían que el DT iba a abandonar el barco. No, viejo, Ramón es un tipo de palabra: dólares, pesos, yenes. Hasta por un lecop te entrega. ¿Y qué querés? Es riojano...

Un tipo de gran experiencia
Mirá si estará pobre el fútbol argentino que el referente de Lanús es Rodo Graieb. ¡Por favor! ¡Lo más importante que le pasó en una cancha fue que se le desmayó el mellizo!

Víctor Ludi

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