
(noticia-opinión)
La violencia volvió a las canchas de fútbol paranaense. Esta vez sucedió entre Ministerio e Instituto. Iban 67 minutos de juego, Instituto ganaba por 2 a 1, cuando el arbitro Sebastián Palacios, tuvo que suspender el partido por faltas de garantías.
La violencia volvió a las canchas de fútbol paranaense. Esta vez sucedió entre Ministerio e Instituto. Iban 67 minutos de juego, Instituto ganaba por 2 a 1, cuando el arbitro Sebastián Palacios, tuvo que suspender el partido por faltas de garantías.
El hecho ocurrió, cuando Ramírez de ministerio, le comete una infracción a Moreira de Instituto, pero el arbitro no cobro nada; a continuación el arquero Alberto Falico (Instituto) toma el balón con dificultad y recibe un golpe de Julián Lemos.
Esto produjo, que empezaran empujones, corridas, golpes de puños, hasta convertirse en una batalla campal. La policía actuó rápidamente, y todo se calmo dentro del campo de juego. Pero sus hinchadas quedaron enfurecidas, las cuales fueron reprimidas por la policía con balas de goma.
Este tema pasará al tribunal de disciplina de la Liga Paranaense de Fútbol (LPF), según el informe que presente Palacios.
Es lamentable que pase esto, que ya se está transformando en un acto normal, en esta clase de partidos, cuando se lucha por la promoción o por el torneo. Es hora que el tribunal de Disciplina, tome las medidas adecuadas, para que se trate de terminar con la violencia, por lo menos en su liga.
Bruno Motroni
Es lamentable que pase esto, que ya se está transformando en un acto normal, en esta clase de partidos, cuando se lucha por la promoción o por el torneo. Es hora que el tribunal de Disciplina, tome las medidas adecuadas, para que se trate de terminar con la violencia, por lo menos en su liga.
Bruno Motroni
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