Nota de Opinión:
Nueva Chicago recibió ayer a Tigre en su estadio, por el partido de vuelta de la promoción. Pero en el día de hoy lo que menos se recuerda es el evento deportivo.
Que nuestro fútbol esta manchado con sangre y dominado por delincuentes que se hacen llamar "barrabrabas", es de público conocimiento y prueba de esto se vio ayer en la cancha de Mataderos.
Marcelo Cejas era un hombre trabajador de 41 años, padre de familia que fue una tarde a ver el ascenso de su equipo a la primera división, pero que nunca volvió a su casa con su gente. Hoy es el muerto numero 222 que se cobra el fútbol argentino.
El hombre había ido a la cancha con sus hijos y pagó con su vida el descontrol y la barbarie de un grupo de delincuentes. A estas personas no les importa nada y mucho menos la vida humana.
Hoy nos tenemos que preguntar, ¿De quién es la culpa?, De los dirigentes que apañan a estos sujetos, de los operativos policiales que no están capacitados para controlar.
Una vida más que se perdió en las canchas, pero no es tarde para que los responsables de este homicidio sean puestos tras las rejas.
Otra vez el fútbol lamenta una jornada trágica, salvaje y fatal, pero nos deja un interrogante...
¿Quién va a responder por esta muerte sin sentido?
Gisela, ANDRES JULIAN
2º Año
martes, 26 de junio de 2007
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